165. Perturbación causada por Fenita
En la guardería, Adam, que acababa de intentar aceptar la llamada de vuelta de aquel "DA", se sobresaltó de repente porque una gran sombra apareció frente a él. Levantó la cabeza, y sus ojos se encontraron con los ojos de la señorita, que lo estaba mirando con una expresión de desagrado.
—¡Adam! ¿Qué estás haciendo con ese teléfono? Tú ya sabes que en este colegio no se pueden traer teléfonos.
Adam sintió pánico de inmediato. Colgó el teléfono rápidamente y lo escondió detrás de su espalda.
—Pe