Aquella noche, el cielo de la ciudad estaba adornado por focos que se cruzaban sobre el edificio del centro de convenciones donde se celebraba el concurso de diseño de moda del Grupo Tanjaya. El majestuoso edificio, cuya fachada era de cristal y acero, se alzaba en pleno centro de la ciudad, y esa noche toda su planta principal se había transformado en una lujosa pasarela de moda.
Una alfombra roja se extendía desde la entrada principal hasta el interior del vestíbulo, flanqueada por postes ver