Capítulo 36.
Alex.
Me subo al auto dando un portazo en la puerta trasera, con la sangre literalmente hirviendo dentro de mí, con cada poro de mi piel exponiendo la ira que recorre mi cuerpo. Intento respirar profundo y calmarme, pensar con claridad y respirar, simplemente respirar, es todo lo que necesito en este momento. Mis hombres se suben a la camioneta, pero segundos después Nate toca mi vidrio. Yo abro la puerta.
—¿Qué quieres que haga con Jennifer? —me pregunta.
—Llévala a su casa en su auto y lueg