PDV de Dylan
Tras una fracción de segundo mirándolo atónita, bajé la cabeza en señal de sumisión. Gracias a Dios que era él y no el rey. Todos sabemos lo que pasó la última vez que le di un puñetazo.
“Lo siento, yo…”. Lewis se apresuró a interrumpirme, yo esperaba una bofetada, o un puñetazo pero ninguno llegó para mi sorpresa. En vez de eso, se rió de mí.
“En cuanto a puñetazos, la verdad es que tienes un buen gancho de derecha”. Miró mi expresión de sorpresa y suspiró. “Sé por lo que estás