—¿Entonces ayer te la pasaste con tu abue?
—Sí, la verdad fue muy agradable pasar un tiempo con ella, tenía un tiempo que no lo hacía.
—Aunque te noto triste.
Aileana suspiró con un poco de nostalgia.
—Mi papá y yo tratamos de convencerla de que se viniera a vivir a nuestra casa, pero por más que intentamos no accedió.
—Es que imagino que para ella es difícil dejar el lugar donde ha vivido mucho tiempo.
—Pues sí, pero eso me entristece, ella está enferma y aunque mi papá se hace cargo de s