CAPITULO 37

—¿Por qué le dijiste que estabas de acuerdo con que también durmiéramos juntos? —reproché molesta. —Entiendo que tu hermano y mi amiga decidieran eso pero nosotros a penas y empezamos esta relación.

—No se que te preocupa.

—¿Cómo que no?... —mis palabras se quedaron atascadas en mi garganta cuando veo que no traía camisa y pantalón —¿¡P–Pero que demonios estas haciendo!?

Me di la vuelta ya que mi cara era tan roja como la de un tomate, si, es la primera vez que veo a un chico desnudo.

—N
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