Capítulo 77.
Oleika atrapada entre las rejas de una pequeña jaula, por no decir que era diminuta, estaba tratando de controlar el dolor punzante de su cuerpo, agradecida las gotas de lluvia que caían sobre ella, agua helada que ayudaba con la calentura que estaba consumiéndola segundo sí y segundo también
La pelirroja en una lucha por no caer en la inconsciencia, comenzó a respirar profundo y dejó salir una pregunta que no salía de su mente.
— ¿Por qué?— jadeo nerviosa de llegar a perder la vida y no saber