Capítulo 222.
La respiración de Oleika era agitada, el peso de cada secreto la estaba consumiendo y solo podía confiar en Luisa, a pesar de saber que Malcolm la podría acompañar.
¿Cómo podría ser vulnerable si el mismo le había confiado su manada completa?
— No sé, no lo sé, simplemente…— dice pensando en el momento en que había visto a su mate inconsciente en medio del mar, ni el aquelarre más poderoso podía despertarlo— simplemente necesitaba que Garwal me ayudara a despertarlo, no puedo vivir sin el Luisa