CAPÍTULO ESPECIAL: UNA BALA SILENCIOSA.
CAPÍTULO ESPECIAL: UNA BALA SILENCIOSA.
El humo del puro cubano se elevaba hacia el techo del estudio. Eros Dervishi estaba recostado en su sillón y frente a él, Alexandros terminaba su informe con la eficiencia militar que lo caracterizaba.
—Mariano ya no es un problema —dijo el griego, deslizando una carpeta sobre el escritorio—. Santiago confirmó su muerte hace tres horas. Tal como pediste, sin testigos y sin rastros.
Eros tomó la carpeta pero no la abrió. No necesitaba ver las fotografías p