Los tacones que me obligaron a ponerme son inútiles a la hora de huir, y eso fue porque hay una parte de James que continúa comportándose como un jodido cobarde ¿Por qué lo digo? Nos encerramos en una de las habitaciones debajo de la mansión del Alfa y la Luna, como perros cobardes incapaces de enfrentar a un enemigo que a mis ojos sigue luciendo débil.
Puede que se trate de mi mate, del licántropo que antes era un ser humano y cuya transformación es imposible de explicar por los medios convenc