Punto de visto autor.
Cuando Selene llegó a casa, sus cachorros clamaban en la puerta para saludarla.
—¡Mami, mami, mami!
—¡Hola, mis bebés! —los saludó con entusiasmo, dejando caer besos en sus rostros vueltos hacia arriba y abrazándolos a cada uno por turnos.
Siempre le sorprendía lo mucho que extrañaba a los pequeños queridos después de solo unas pocas horas de diferencia. Hacía que estar separada de Romí durante tanto tiempo pareciera casi insondable.
—Los extrañé mucho. ¿Qué han estado ha