Lybia corrió y corrió sin mirar atrás hasta quedarse sin aire, en ese momento se aferró al viejo roble que no se hallaba muy lejos, ahí fue donde se desplomó rompiendo en un llanto incontrolable por dentro estaba hecha pedazos no lo quería aceptar, pero esa era su realidad, sintiéndose aún más desconsolada al ver y aceptando que no tenía oportunidad alguna de quedarse a lado de la persona que tanto amaba en su corazón.
Por su parte August trató de alcanzarla, pero le costó mucho seguirle el pa