El camino se tornó eterno al dar vueltas y vueltas sin destino fijo, las gotas de lluvia se hicieron presente esa noche no quise regresar aquella villa que me dio una fugaz alegría por ello conduje por una larga carretera un tanto desolada con intención de liberarme y dejar de pensar demasiado.
Sin embargo cuando empiezan los malos días no hay cuando terminen.
Monica se había estacionado al lado de la carretera, pero lo que no se había dado cuenta es que un coche con lunas polarizadas la ve