Mundo ficciónIniciar sesión–Estate quieta, joder –la voz de Franco me hace fruncir más el ceño, Marisol está a mi lado, tomando mi mano, yo soportando el ardor de una pomada en un golpe que ni sabía tenía en mi labio inferior, del lado izquierdo.
–No recuerdo haber sentido este golpe, ¿Qué me paso? –noto al pelirrojo sonreír un poco, continua aplicando esa pomada que arde.
–Eres toda una fierita –dice, le miro fijo







