Mientras tanto, Sofía necesitaba salir de la habitación, ella necesitaba aire, sentía que se ahogaba en el cuarto de hotel.
Sofía sale de la habitación y corre al ascensor a toda prisa, no podía contener sus lágrimas, ella estaba destrozada por dentro.
Sin consuelo, llena de dolor, camina por varias horas sola, sin rumbo fijo, cuando se dió cuenta estaba frente al mar, ella lo mira, y sin pensarlo, corre hacia él, se tira en la arena de rodillas y llora amargamente.
Sus lágrimas se confunden en