*—Clayton:
No se había ido.
Una sonrisa surcó en los labios de Clayton mientras veía el cuerpo masculino aun acostado a su lado en aquella cama del lujoso hotel donde habían pasado la noche y en donde habían tenido sexo ardientemente.
Aunque veía borroso, aún podía ver su silueta y su amplia espalda. Además de que su perfume seguía rondando en el aire. Clayton se acercó y pegó la cara en la espalda de Luc, tan caliente y tan amplia. Sus labios besaron la suave piel de esta y sintió como Luc se