-Aidaaaaan- la voz de Dante resonó fuerte cerca de ellos casi como un gruñido.
Su imagen se proyectó tan rápido que parecía difusa. Había utilizado su habilidad en un momento de desesperación al recibir el mensaje mental de Lukyan que su hijo había desaparecido y eso lo había alarmado. Pero se llevó una gran sorpresa con lo que se encontró delante de él.
-¿Lucian?- Dante retomó su imagen humana tan pronto como llegó tan rápido que sus hueso crujieron y dolieron- ¿Aidan?- miró después al lobo y