Aidan vio como Lucian se alejaba hacia la puerta dado el anuncio del nuevo ataque a otro miembro de la manada. Frunció el ceño. Otra víctima, y él no acababan de encontrar el atacante. Por primera vez el sentimiento de culpa lo atacó y fue algo realmente incómodo y pesado. Estaba tan sumido en sus pensamientos que no se dio cuenta que el alfa había girado de vuelta a donde estaba él y acercado.
-Ve a comer algo y a descansar- le dijo él acunando su mejilla llamando su atención.
El lobo alzó la