CAPÍTULO 54: ÚLTIMO INTENTO, UNA OPORTUNIDAD
Savannah
Mi abuela enarca una ceja y se ríe, pero se nota la ironía en sus palabras. Se pone de pie con solemnidad y rodea el escritorio hasta estar frente a mí. Puedo imaginarme lo que está haciendo aquí; si mi padre no está, es porque muy seguramente ella le ha quitado el puesto.
—¿Ah, sí? ¿Y qué te hace pensar que tienes derecho a exigir algo?
—Porque esas tierras son suyas y lo sabes. Las consiguieron jugando sucio. Si no lo hacen… usaré lo que e