—Escúchame bien —dijo él con voz fría, sacándola de sus pensamientos—. Deberías conocer tu lugar. No me mezclo con alguien de tu clase. Mi casa, mis reglas. Más te vale comportarte cuando nos casemos.
En ese momento llegó el camarero y retiró la cuenta.
—Supongo que hemos terminado aquí —dijo Alexander a la silenciosa Camila antes de levantarse y marcharse.
Tres días después
Tras la ceremonia de boda de Alexander Zack y Camila, viajaron a California de luna de miel, únicamente para sat