Mundo ficciónIniciar sesiónCuando la sesión terminó, llevé a Sam a la ducha, nos bañamos juntos y volvimos con el resto. Todos estaban ya esperando. Situé a Sam en medio de la sala, tomé su rostro entre mis manos y la besé con dulzura.
—Eres absolutamente perfecta y no podría pedir mejor sumisa y mujer que tú. Tu entrega me hace enormemente feliz y estoy tan orgulloso de ti, pequeña… eres todo lo que un Dominante desea, y eres tod







