Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz del día entrando por el ventanal de la habitación me despertó de golpe. Sam dormía a mi lado, apoyada parcialmente en mi pecho. Verla dormir era la visión más hermosa que hubiera visto jamás. Acaricié su cabello desparramado y su suave espalda. Pude sentir aún la persistencia de las marcas de la varilla. Me levanté con cuidado de no despertarla y me metí a la ducha. Yo salía cuando ella entró en







