Cuando Ross reacciona, empuja a Elon con fuerza y comienza a limpiarse los labios. Los ojos parecía que le iban a echar fuego de la rabia que tenía, no podía creer que Elon siempre hace que su voluntad se doblegue.
— No lo vuelvas a hacer, Elon —dijo y comenzó a respirar con dificultad, puesto que se encuentra sobresaltada—, estoy cansada de decírtelo, tú y yo no tenemos ni volveremos a tener nada, esto se acabó, tú te encargaste de matar todo lo bonito que había entre nosotros.
— ¡Ross!, ¿te