MARSHALL
La noche transcurría hora por hora, mientras tanto yo estaba en mi camarote acostado tratando de relajarme pues la verdad está sufriendo en la enorme ansiedad desde que entré a este bendito barco, el movimiento no me deja dormir pues desgraciadamente se movía de un lado a otro, evitando que pudiera tener concentración al momento de dormirme.
Observé a través de la ventana que una neblina está aproximándose, establecer una neblina muy diferente a la pasada, no entendía muy bien porque