Era medio día y Brent, salió del ascensor para caminar por un largo pasillo y dar una visita inesperada. Anunció a la secretaria su llegada y ella se ocupó de informar que ya él se encontraba presente en la compañía, la mujer le cedió el permiso y lo acompañó hasta la oficina, al abrir la puerta, Bruce con sus brazos detrás de él, se volteó a verlo, tener en su compañía a Brent no era algo que sucedía siempre.
—¿Le ofrezco algo de tomar? —preguntó cordialmente, Bruce era un hombre respetuoso,