48. MEIER AL CUBO
Noah
–¡Hermano!
Días sin dormir, andar por media Madrid sin descanso y un par de botellas de vino que lograron que al fin mi cerebro se desconectara por completo. Lo último que recuerdo era a Henry regañandome por el espectáculo de encontrarme riendo a carcajadas con su interés amoroso actual y acusándome de cosas absurdas mientras me arrastraba a la segunda planta a lo que tengo asignado como habitación.
Es casi mediodía y no recuerdo cuándo fue que dormí tanto, ha pasado tiempo. Escucho en