19. PARÁLISIS
Luna
Desperté desorientada, me encontraba todavía en el consultorio acostada en el sofá con el doctor Van Smit frente a mí quien hacía algunas anotaciones, levantó la vista regalándome esa sensual sonrisa tan propia de él con aire inglés y me trajo un vaso con agua.
–¿Cómo te sientes?
–Bien ¿Qué pasó?
–Ibas a contarme sobre cómo te rescató tu hermano y caíste dormida, por eso te dije que era demasiado.
–Lo siento, a veces me pasa.
–Debe ser un mecanismo de defensa de tu cerebro, de esa forma se