Marko Romano.
Me siento sumergido en un completo estado de perplejidad. Aún no puedo creer todo el mal que nos causó Patricia Montesinos. Ella acabó con nuestra vida, la posibilidad de ser felices y formar una familia. Nos separó cruelmente.
—Por favor, se lo suplico — Me ruega entre lágrimas el hombre mientras mis escoltas le apuntan con sus armas, no tiene forma de defenderse porque está amarrado.
Lo he golpeado hasta el cansancio al maldito infeliz. Lo mataría con mis propias manos, pero lo