Marko Romano.
Me siento sumamente feliz a pesar de que Alan no ha dejado de regañarme. Él suele ser muy severo ante las injusticias.
Me recuerda a mí hace un par de años. Creía en la igualdad, la justicia y que todos poseemos los mismos derechos. Consideraba que todas las personas son buenas y no veía la maldad en ellas.
Sin embargo, ya dejé de ser ese joven dulce y bueno, he cambiado. Más bien las personas me cambiaron. Todas las personas en las que deposité mi confianza me traicionaron cruelm