Federick no apartaba la vista de las incubadoras donde descansaban sus pequeños, sumido en pensamientos, sintiéndose desconcertado y preocupado. Su mente no dejaba de dar vueltas sobre la mujer que se había hecho pasar por la hermana de Charlotte.
—Señor Maclovin, ¿hay algo más en lo que pueda ayudarle? ¿O todo está en orden? —preguntó la enfermera que los había acompañado desde la sala de cirugía, interrumpiendo sus pensamientos.
—Sí, enfermera, es que me parece realmente extraño que una mujer