Capítulo 38 Como duelen los recuerdos.
Federick
La imagen de Charlotte con Jordan entrelazados me afectó profundamente. No puedo negar la sensación amarga que me produjo; desearía ser yo el que estuviera en su lugar. Sin embargo, aquí estoy, enfrentando las peores consecuencias de mis decisiones erróneas.
En ese momento, mi teléfono comenzó a vibrar en el bolsillo. Era un mensaje de Helen. ¡Qué oportuno! “Muero de hambre. ¿Salimos a almorzar?” Ese mensaje fue un respiro ante el karma que me acechaba. Tecleé rápidamente: “Sí, ¿dónde