Mundo ficciónIniciar sesiónHa llegado el gran día. Mis nervios estaban revueltos. Akira estaba aún recostado al lado mío. Aún no puedo creer que me voy a casar con él.
—¿Estás nerviosa? —me miró.—Lo estoy, ¿Tú lo estás?—Un poco, pero no te preocupes, te voy a hacer la mujer más feliz del mundo, te lo juro—escuchar esas palabras hicieron que mis nervios se calmaran un






