***NARRA GRACE***
Monterrey, Nuevo León
Cuando Lu, ya se encontraba más tranquila, volví con Nathan y nos perdimos en un apasionado y largo beso. Estábamos felices, en esa noche, que era sólo para nosotros dos, por fin, se había cumplido el más grande sueño de la vida de ambos. Al fin, estábamos casados, felices y en espera de nuestro primer hijo. Nos sentamos a cenar, en la mesa de honor destinada a nosotros y era increíble, como nos sincronizábamos Nathan y yo, pues ambos, quisimos decir