Capítulo 47. - Apoyo incondicional
Elena y Lucía habían alcanzado logros significativos en su carrera artística y su relación, pero, como en toda travesía creativa, los altibajos eran inevitables. Un día, mientras preparaban su estudio para una nueva serie de obras, Lucía sintió un nudo en el estómago. Las dudas empezaron a invadir su mente, y la inseguridad la envolvió como una sombra.
A medida que se sentaba frente a su lienzo en blanco, la frustración crecía. "Elena, no sé qué me pasa", confesó Lucía, con la voz temblorosa. "