Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO TREINTA Y TRES
Abro los ojos. Miro al techo mientras me paso las manos por todo el rostro y bostezo. Estoy en casa de Elliott. En su cama, junto a él. Sonrío. Está tumbado a mi lado, profundamente dormido.
Bajo las escaleras, mi madre y Michael están en la cocina, charlando y desayunando. Se les ve muy felices.
Me quedé pensativa, no quería estropearles su momento rom&aa







