Lo escuché reír y alejarse, tomó su tazón y comenzó a comer viendo tv.
—Estas muy tensa, amor, me refería a los juegos en la mesa. —Dijo pícaramente. —Relájate un poco, ya estás en casa, no es el hospital. —Me dijo mientras cambiaba el canal.
—Solo fue un día difícil, ya se me pasará. —Suspiré.
Dio unas palmadas en mi pierna en forma de apoyo y se concentró en el documental que había escogido.
Respiré hondo. No pude comer, entre tantas cosas se me quitó el apetito. Sol subió al sofá y comen