Habían pasado 15 días, después que Amanda y Yuli estuvieron juntas. Aunque no habían regresado las náuseas y los malestares, Amanda se dio cuenta de unos cambios en su cuerpo, que la hicieron tomar una decisión. En la mañana, antes de irse a su trabajo, pasó por la farmacia y compró una prueba de embarazo, como estaba segura que no iba a salir positiva ya que culpaba las hormonas de su cuerpo, tomó una muestra la cerró en su caja y la colocó en su cartera, luego fue a la oficina.
— ¡Buenos días