A la mañana siguiente Amanda sigue con las molestias, fue bastante difícil para ella abandonar la cama y reincorporarse para ir al trabajo, ya tenía náuseas, su boca permanecía llena de salida y su estómago le dolía bastante. Ella despertó buscando a Jhon, pero él se había marchado.
— ¡Buenos días madre! ¿me has preparado el té? — Amanda saluda a su madre cuando se encuentran en la cocina.
— Sí. Acércate, ya te lo he preparado. ¿Estás segura que pueda ir a trabajar en ese estado? ¡Recuerda que