Salvatore se fue en medio de risas, cuando él llegó a la piscina miró a Pandora viendo el camafeo que le costó a Alessandro un balazo, en sus ojos había una mezcla de sentimientos y pudo ver una lágrima deslizarse por sus mejillas.
_ Al parecer la bella dama se encuentra triste _ él le extendió un pañuelo mientras se ponía de cuclillas _ no me salgas con la babosada de que es una gota de agua, no tiene nada de malo llorar de vez en cuando.
_ Deberías enseñarle a tu jefe un poco de educación _