Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa joven se dejó caer al suelo con lágrimas en los ojos. Daniel se agachó para poder verla a los ojos.
—Respóndeme Azul, por favor. Es hora de que lo afrontes.
La chica lo miró a los ojos.
—Responde.
—Desde hace casi dos años, Andrés comenzó a presionarme con mi físico, dijo estando tan gorda como estaba no era una mujer atractiva. —Sollozó.
—Eres una muje
Después de todo lo que Alondra recordó lo mejor fue reconocer que no podía con lo que sentía y buscar ayuda profesional. Además de que cuenta con el apoyo de las personas que la aman. Considerando lo que vive Azul, también requiere ayuda.







