Mundo ficciónIniciar sesiónEran las 8 de la mañana, de un domingo 6 de enero. Alondra se arreglaba sentada frente a su tocador, para salir al hospital a visitar a Ernesto, se colocaba sus aretes, cuando tocaron a su puerta.
— ¿Puedo pasar? —Álvaro preguntó.
—Claro, adelante —Alondra sonrió, al escucharlo.
La puerta se abrió y entonces vio que se asomaba una caja con una muñeca, ella no alcanzó a comprender lo que sucedía, hasta que él se dio paso, con
Faltó muy poco para que Juanjo lograra salirse con la suya, por fortuna Álvaro reforzó su seguridad. Esperemos que Ernesto vuelva pronto. Saludos con cariño.







