Mundo ficciónIniciar sesiónKarla sonrió de forma perversa y sin piedad comenzó a cortarla, lo más pegada a su cuero cabelludo.
— ¡No! —el grito desgarrador que dio, fue inútil.
En cuanto terminó de cortarle el cabello, Karla lo tomó y lo elevó en su mano, como si de un trofeo se tratase.
—A ver si así dejas de ser esa presumida, arrogante, que se siente miss universo. —Enarcó una ceja, sonrió sintiéndose victoriosa por su logro.
Esperemos que después de esta tormenta venga la calma, pero el camino para mis adorados #AlDra no será sencillo. Saludos con cariño.







