Sofía había comenzado a acostumbrarse a su nueva posición en el bufete y a la relación que estaba construyendo con Alessandro, pero la realidad de la situación de su hermana nunca desaparecía. Su hermana, a quien amaba profundamente, seguía luchando contra la miocardiopatía restrictiva, una enfermedad rara que no dejaba de empeorar. Cada visita al hospital era un recordatorio constante de lo frágil que era la situación.
Esa tarde, mientras estaba en la oficina, Sofía recibió una llamada del hos