Mundo ficciónIniciar sesiónChristian
Consciente, y con una sonrisa en mi boca, restriego mi nariz por su cabello, dejándome llevar por su olor a manzana dulce combinado con sexo; bajo a su cuello y la escucho reír un poco. Dejo descansar mi mano sobre su abdomen, donde descansa nuestro bebé, que ha resultado no ser tan bueno como su mamá. Angelo ya me lo había dicho y me preocupa, sobre todo desde que Lou dijo que podría bajar de peso y ser malo para amb







