Mundo ficciónIniciar sesiónChristian
—Deja esas manos quietas —se queja, muy sonrojada.
Reprimo las ganas de pasar mi mano por mi pantalón y apretar mi pene, todo por un poco de alivio. Cierro la puerta y doy la vuelta a mi carro para al fin tener algo de diversión.
—¡Oye! —grita la amiguita zorra de Amy. Se acerca e intenta poner una mano en mi pecho. Esto es algo que ella hace mucho, mostrando su disponibilidad—. Suerte en la temp







