Mundo ficciónIniciar sesiónChristian
Tía Georgina se sienta a mi lado y rio entre dientes. Su manera de ser sutil es tan ordinaria como un puercoespín en medio de una fiesta de globos. Tío Mark ríe por el vano intento de su mujer por no llamar la atención de sus amigas hacia mí, o hacia la conversación que intenta entablar. Él sí que sabe ser discreto, no se mete en temas que no le conciernen, así que sé que no le dir&a







