Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl fin Marcos Borrel logró pasar al interior del apartamento luchando con el juego de Raley, haciéndole cosquillas y acariciándolo mientras el perro fingía que lo mordía. Rosa Amalia, con una sonrisa en el rostro sólo los miraba. Cualquiera diría que tenían mucho tiempo sin verse, cuando apenas habían pasado unas doce horas desde que lo dejó en la mañana. Borrel no sabía que decir ni que hacer tanto por la act



![Nunca te dejaré de amar [Historia corta]](https://acfs1.buenovela.com/dist/src/assets/images/book/206bdffa-default_cover.png)



