Capítulo 10. Mensaje inesperado
Marcelo condujo hasta el centro comercial, bajó del auto y se apresuró para abrirle la puerta a Alessandra.
—Dejaré esto acá, solo espero que no se me olvide, como pasó con la maleta —bromeó ella, dejando el libro sobre el sillón.
—Si lo olvidas, tendré una excusa para volver —respondió Marcelo, con otra broma, mientras cerraba la puerta.
Alessandra le sonrió.
—Todo esto me parece tan irreal, sé que no debo hacerme ilusiones tan pronto, pero siento que somos dos piezas que encajamos en un mismo