Capítulo 87. El verdadero negocio.
A Alexander Donovan no lo calentaba ni el sol.
El terror que sintió bajo las manos de Víctor desapareció en cuanto este salió de la oficina, convirtiéndose de inmediato en pura rabia.
Respirando agitado y soltando un grito de frustración, pasó el brazo por su escritorio y tiró todo al piso.
La computadora, los contratos y su vaso de whisky se estrellaron contra el suelo, pero ni siquiera ver todo hecho un desastre le quitaba la humillación de encima.
Caminaba de un lado a otro, frotándose el cu