Narra Robert Jones.
— Estás herida, debo llevarte al hospital— digo en un tono preocupado, al ver su frente sangrar.
—Estoy bien solo es una pequeña herida— negué con mi cabeza y la tomé por la mano, luego la llevé a una ambulancia que había en el lugar y le pedí a uno de los paramédicos que estaban ahí para que la revisara.
La chequearon bien y solo era un golpe, la cabeza suele ser delicada y una pequeña abertura puede provocar un sangrado escandaloso, fue lo que dijo el paramédico, le indicó